Hace muchos años que enseño Fotografía. En cada oportunidad me la juego por demostrar cómo comunicar con las imágenes y logro que todos alcancen a hacer fotos llamativas. Pero uno de mis objetivos preferidos es tratar de hacer que a muchos alumnos les salga ese “Rayado por las Fotos” que muchos llevamos dentro.

¿Y qué es esto? Ser Rayado es llegar al punto de estar viendo fotografías en todos lados, emocionarnos cada vez que observamos cómo el sol se cuela por una ventana o traspasa los árboles; es vibrar con los tonos del atardecer; es alucinar con la luna y las estrellas; es aprender a contemplar el rostro de un abuelito e imaginarlo en foto blanco y negro; es no dudar en tirarnos al suelo con tal de captar un ángulo diferente cuando vemos un motivo fotográfico; es desesperarnos por hacer una foto cada vez que vemos un ave posada; es salir en pocas imágenes en cada evento social porque casi siempre somos los encargado de hacer las fotos. ¡Estos son algunos de los síntomas clásicos de un Rayado por las Fotos!

En cada taller que imparto disfruto observando a los alumnos para descubrir quienes son, también, potenciales rayados por las fotos. Me encanta descubrir en las miradas de los que me escuchan ese brillo que delata a los más entusiasmados…, los que también se apasionan tanto como yo por todo esto!. Esta motivación especial de muchos alumnos ha sido esencial para crear la comunidad Rayados por las Fotos, que reúne hoy a cientos de aficionados por la fotografía y que buscan practicar, crecer y compartir en torno a este arte.  Y ser principalmente aficionados es una de las claves. Acá no hay profesionales, nadie vive de la Fotografía y solo hay un ánimo de crear imágenes, comunicar y compartir emociones con generosidad, entusiasmo y mucho amor en cada mensaje.

Como la práctica hace al maestro, los Rayados nos hemos ido desarrollando notablemente. El nivel crece cada vez más. Es increíble cómo el estímulo de practicar en conjunto con muchos otros aficionados permite afinar la mirada y depurar la técnica para encausar la inspiración y dar vida a decenas de creaciones que siempre sorprenden.

 

Con el paso del tiempo, la mayoría de los Rayados ya ha logrado fotos de alta complejidad, como tomas de la vía láctea, técnica de lightpainting, dobles exposiciones y fotos minimalistas. Cada vez un mayor número de nosotros ha sido premiado en concursos de redes o con apariciones en programas como “El Tiempo de Chilevisión”. Nuestras imágenes también son compartidas por reconocidas cuentas de redes sociales y 33 de los Rayados ya editamos un libro de lujo a fines del 2019, lo que se ha convertido en uno de los mayores hitos de la comunidad… hasta ahora.

Pero más allá de técnicas y logros, en esta comunidad se siente una vibración especial, una sensibilidad extraordinaria que va quedando plasmada en los desafíos conceptuales que realizamos cada semana, que han sacado a relucir hermosos talentos en decenas de personas. Muchas fotos generadas este último tiempo comunican emociones complejas, con lecturas profundas y estilos muy particulares, que rompen reglas de composición y demuestran que en el grupo no nos encasillamos, hay libertad para crear, para transmitir, para comunicar.

Este año 2020 hemos decidido crecer aún más y contagiar a más personas con esta filosofía fotográfica, basada en una mirada de altura, alejada de mezquindades o espíritu competitivo. Queremos que más aficionados se animen a vivir y sentir la Fotografía como nosotros. Somos muchos los que nos alineamos con esta mirada y la puerta está abierta para todos los que se quieran sumar. Bienvenidos a los Rayados.