Han pasado ya un par de años desde que compré mi cámara fotográfica. Con ella empecé a retratar muchas cosas, fui poco a poco logrando fotos de la vía láctea, amaneceres, atardeceres y paisajes en general.

Y es en este proceso fotográfico, que poco a poco comencé a reencontrarme con la naturaleza, pero con otra visión. Era capaz de apreciar nuevas cosas, que antes me pasaban desapercibidas. Veía con más dedicación los colores, las formas, los olores y sobre todo la luz.

Todo este proceso ha sido excepcional para mí, y es que he aprendido mucho de la naturaleza, a escuchar y conectarme con ella. Pienso que, si te dedicas a entenderla mejor, las enseñanzas que encontrarás son muchas.

Por ejemplo, a través de la historia, la naturaleza ha sido una fuente constante de inspiración para el mundo. Hay muchos inventos que se han inspirado en la naturaleza, y sin ir más lejos, podemos encontrar muchas similitudes entre el ojo humano y las cámaras fotográficas que tanto nos gustan.

A través de los años, una de las grandes enseñanzas que me ha dado la naturaleza, y que es sin duda una clave en mi proceso de aprendizaje, es la paciencia.

“La paciencia es un árbol de raíz amarga, pero de frutos muy dulces”.

 

Si a la paciencia, le sumamos la perseverancia, creo que ya cuentas con dos tremendas herramientas para avanzar en este camino de la Fotografía, y en cualquier otro camino que te apasione.

Y no se trata de que destines grandes cantidades de energía día tras día para conocer un tema. Claro que puedes hacerlo, pero en muchos casos resulta contraproducente. Desde mi experiencia, creo que es más optimo cuando día tras día, le dedicas al menos unos 25 o 30 minutos a alguna actividad en la que quieras mejorar. Con el tiempo, notarás como aquello que tanto costaba al inicio, se ha vuelto más fácil de realizar, pero ¿esa actividad se ha vuelto más fácil realmente o fuiste tú quién mejoró sus habilidades frente a ese desafío?

“Entre una roca y el agua, es más fuerte el agua, no por su dureza, sino por su persistencia”

 

Creo que en la naturaleza hay una fuente inagotable de sabiduría. Solo hace falta animarse a descubrirla.

Dicho todo esto, no espero que me creas, de hecho, siempre invito a cuestionar todo lo que se lee o escucha, y esta no será la excepción.

Te invito a que intentes considerar este camino, más apegado a la naturaleza, a que reflexiones, y lo compruebes con tu experiencia, solo así sabrás si es bueno o no para tu vida.

"Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia"